La política de vivienda del Gobierno federal busca beneficiar a cerca de 30 millones de personas durante el sexenio mediante construcción de casas, mejoramiento habitacional, entrega de escrituras y liberación o reestructura de créditos considerados impagables. De acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum, el programa Vivienda para el Bienestar también aporta alrededor de 1% al producto interno bruto.

Durante una gira por Chiapas, Sheinbaum afirmó que la estrategia habitacional de su administración busca modificar el modelo aplicado en décadas anteriores, al que atribuyó el abandono de vivienda pequeña y alejada de centros urbanos, así como deudas prolongadas para trabajadores con créditos del Infonavit.
La secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Edna Vega, explicó que la política de vivienda tiene cuatro componentes principales:
- Construcción de 1.8 millones de viviendas durante el sexenio.
- Apoyos para mejoramiento de vivienda.
- Entrega de 1 millón de escrituras.
- Liberación o reestructura de 5.1 millones de créditos impagables.
Vivienda nueva y créditos impagables
De la meta sexenal de 1.8 millones de casas, 600 mil ya se encuentran en obra. Según el planteamiento federal, solo la construcción de estas viviendas podría beneficiar a entre 7 y 8 millones de personas, considerando hogares promedio de cuatro integrantes.
La política también contempla la liberación o reestructura de créditos del Infonavit y Fovissste. Bajo ese componente, el gobierno estima un impacto cercano a 20 millones de personas.
Sheinbaum citó casos de trabajadores que, pese a haber pagado varias veces el monto original de su crédito, mantenían deudas superiores al préstamo inicial:

- Carlos Ortiz Téllez solicitó 89 mil pesos, pagó 446 mil y aún debía 1 millón 350 mil pesos.
- Griselda Durán Guizar pidió 85 mil pesos, pagó 578 mil y todavía debía 1 millón 130 mil pesos.
El argumento oficial es que estos créditos generaron cargas prolongadas para los trabajadores y limitaron el acceso efectivo al derecho a la vivienda.
Impacto económico y enfoque social
El Gobierno federal sostiene que la construcción de vivienda tiene un efecto directo en la economía. Sheinbaum señaló que cada vivienda puede emplear al menos a cuatro personas, lo que convierte al programa en una fuente de actividad para la industria de la construcción.

La estrategia también prioriza a trabajadores con ingresos de entre uno y dos salarios mínimos, uno de los grupos con mayores dificultades para acceder a vivienda formal.
El director del Infonavit, Octavio Romero Oropeza, señaló que los recursos del instituto pasaron de 780 mil millones a 1 billón 50 mil millones de pesos, en parte por el aumento de aportaciones asociado a la política salarial.
La política habitacional del sexenio combina obra nueva, regularización patrimonial y alivio financiero. Su alcance dependerá de la capacidad para sostener el ritmo de construcción, resolver créditos heredados y acercar vivienda a zonas con servicios, empleo y conectividad.

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