La informalidad laboral aumentó en México durante el primer trimestre de 2026 y volvió a colocar a más de la mitad de la población ocupada fuera de condiciones formales de empleo. De acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI, retomadas por Forbes, la tasa de informalidad laboral se ubicó en 54.8%, un incremento de 0.5 puntos porcentuales frente al mismo periodo de 2025.

En términos absolutos, 32.6 millones de personas trabajaron en alguna modalidad de empleo informal durante el periodo enero-marzo de 2026. La cifra representa 583 mil personas más que un año antes.
La informalidad no se limita a quienes trabajan en pequeños negocios no registrados. También incluye empleo doméstico sin contrato, labores agropecuarias sin seguridad social y personas ocupadas en empresas, instituciones o gobierno sin acceso a prestaciones.
El sector informal concentra 17.6 millones de personas
Dentro del universo de la informalidad, el sector informal registró 17.6 millones de personas, 604 mil más que en el primer trimestre de 2025. Este grupo incluye a quienes trabajan en unidades económicas no registradas, como pequeños negocios o micronegocios familiares sin obligaciones fiscales ni acceso a seguridad social.
Además, el reporte ubica a 7.7 millones de personas en condiciones informales dentro de empresas, gobierno e instituciones. Otros 5.2 millones se encuentran en actividades agropecuarias sin seguridad social, mientras que 2.2 millones laboran en trabajo doméstico remunerado informal.
Por sexo, la informalidad alcanzó a 13.4 millones de mujeres, 240 mil más que un año antes. En el caso de los hombres, la cifra fue de 19.2 millones, con un aumento anual de 343 mil personas.

Brechas fuertes entre estados
El mapa estatal muestra diferencias marcadas. Las tasas más altas de informalidad laboral se registraron en Oaxaca, con 79.9%; Guerrero, con 76.4%, y Chiapas, con 75.3%. En estas entidades, alrededor de tres de cada cuatro personas ocupadas trabajan fuera de la formalidad.
En contraste, las proporciones más bajas aparecieron en Coahuila, con 34.2%; Chihuahua y Nuevo León, con 34.9%, y Baja California, con 37.6%.
La distancia entre Oaxaca y Coahuila supera los 45 puntos porcentuales, lo que permite observar la dimensión territorial del empleo informal en el país. La informalidad no se distribuye de manera homogénea: pesa más en entidades con estructuras laborales menos integradas a la seguridad social, mayor presencia de micronegocios y empleo agropecuario.
El dato también llega en un contexto de desocupación nacional de 2.6% en el primer trimestre, equivalente a 1.6 millones de personas sin empleo. La fotografía laboral de inicio de 2026 combina bajo desempleo abierto con una mayoría ocupada que trabaja fuera de la formalidad. Para leer el mercado laboral mexicano, la pregunta no es solo cuántas personas tienen empleo, sino en qué condiciones lo realizan.


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