La seguridad pública no se experimenta igual en todas las ciudades de México. Para muchas personas, el temor al delito modifica rutinas básicas: caminar de noche, llevar objetos de valor, usar transporte público o permitir que menores salgan sin compañía.

En otras zonas urbanas, sin embargo, la percepción ciudadana muestra condiciones muy distintas, al grado de abrir una pregunta más amplia sobre territorio, confianza institucional y desigualdad urbana.
Dentro de ese mapa, San Pedro Garza García aparece como un caso extremo. De acuerdo con la ENSU, la percepción de inseguridad en este municipio de Nuevo León pasó de 8.7% en diciembre de 2025 a 4.4% en marzo de 2026. La reducción fue estadísticamente significativa y colocó a San Pedro entre las áreas urbanas con mayor baja en el periodo.

El contraste con el promedio nacional urbano es amplio. En marzo de 2026, 61.5% de la población de 18 años y más residente en las 91 áreas urbanas consideradas por la encuesta dijo que vivir en su ciudad era inseguro. La diferencia por sexo también fue marcada: 67.2% de las mujeres y 54.6% de los hombres compartieron esa percepción.
Algunos datos ayudan a dimensionar el contraste:
- 61.5% de la población adulta en las áreas urbanas evaluadas consideró inseguro vivir en su ciudad.
- 67.2% de las mujeres reportó percepción de inseguridad.
- 54.6% de los hombres reportó percepción de inseguridad.
- San Pedro Garza García bajó de 8.7% a 4.4% entre diciembre de 2025 y marzo de 2026.
- Saltillo pasó de 28.1% a 16.7% en el mismo periodo.
- Torreón bajó de 29.5% a 20.3%.
- En contraste, Puerto Vallarta subió de 32.0% a 59.9%; Tepic, de 37.9% a 53.9%, y Zapopan, de 54.7% a 70.8%.
Estos datos no deben leerse como una explicación total de la seguridad pública. La ENSU mide percepción, no incidencia delictiva completa. Aun así, la percepción importa porque influye en cómo se habita una ciudad. El miedo también organiza la vida urbana: define horarios, trayectos, espacios evitados y niveles de confianza hacia el entorno inmediato.

Lectura prismática
El caso de San Pedro lleva a preguntarnos sobre la capacidad institucional, las condiciones urbanas, la desigualdad territorial y la confianza ciudadana. En un país donde buena parte de la población modifica su vida cotidiana por temor al delito, los municipios con niveles tan bajos de percepción de inseguridad funcionan como puntos de comparación.
El dato obliga a mirar más allá del promedio nacional. México no tiene una sola experiencia urbana de seguridad; tiene muchas, profundamente desiguales. Algunas ciudades se viven desde el miedo y la restricción. Otras, como San Pedro Garza García, aparecen en la medición como territorios donde la confianza urbana alcanza niveles poco comunes. Esa diferencia también forma parte del diagnóstico.
Fuente principal: INEGI, ENSU, marzo 2026.

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