La pobreza laboral disminuyó en la mayor parte del país durante el primer trimestre de 2026, aunque las diferencias territoriales siguen marcando el mapa social de México. De acuerdo con datos del INEGI retomados por El Economista, 25 de las 32 entidades federativas redujeron el porcentaje de población cuyo ingreso laboral per cápita no alcanza para adquirir la canasta alimentaria.

A nivel nacional, 30.7% de la población se ubicó en pobreza laboral durante el primer trimestre del año. La cifra representa una reducción anual de 3.2 puntos porcentuales y una baja trimestral de 1.6 puntos. En el mismo periodo, el ingreso laboral real per cápita aumentó 7.4%, al pasar de 3,402.79 a 3,653 pesos mensuales.
El indicador permite observar una parte específica del bienestar económico: la relación entre el ingreso obtenido por trabajo y el costo de la canasta alimentaria. Por eso, aunque no sustituye a la medición multidimensional de pobreza, sí ofrece una lectura trimestral sobre la capacidad de compra de los hogares.
¿Dónde se mantienen los niveles más altos?
Las mayores proporciones de pobreza laboral siguen concentradas en entidades del sur y sureste. Chiapas encabeza la lista nacional con 60.8% de su población en esta condición. Le siguen Oaxaca, con 52.7%; Guerrero, con 47.7%; Veracruz, con 44.4%, y Zacatecas, con 41.0%.
Estos cinco estados permanecen por encima de 40%, lo que muestra una distancia clara frente al promedio nacional. La reducción observada en la mayoría de las entidades no elimina la concentración territorial del rezago laboral, especialmente en regiones donde el ingreso por trabajo sigue siendo insuficiente para cubrir necesidades alimentarias básicas.

En el extremo opuesto, los menores niveles de pobreza laboral se registraron en Baja California Sur, con 14.1%; Baja California, con 16.3%; Quintana Roo y Colima, con 19.9% cada uno; y Querétaro y Nayarit, con 20.4%.
Los mayores avances se ubicaron en el centro y el Bajío
Entre el primer trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026, Morelos tuvo la reducción anual más pronunciada: pasó de 43.6% a 34.6%, una baja de 9.9 puntos porcentuales. Querétaro redujo su pobreza laboral de 29.1% a 20.4%, equivalente a 8.7 puntos menos. En el Estado de México, el indicador bajó de 33.2% a 24.6%, una disminución de 8.6 puntos.
Además de esas tres entidades, otras 22 reportaron reducciones anuales. En 10 estados, la caída fue mayor que el promedio nacional de 3.2 puntos: Aguascalientes, Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí, Oaxaca, Nayarit, Zacatecas, Baja California, Tamaulipas y Guerrero.
La mejora nacional también se relaciona con el aumento del ingreso laboral real. Según el reporte, 25 entidades registraron incrementos anuales en el ingreso laboral per cápita, lo que ayudó a disminuir el porcentaje de población con ingresos insuficientes para adquirir la canasta alimentaria.

Siete entidades registraron aumentos
El avance no fue uniforme. En siete estados aumentó la pobreza laboral respecto al primer trimestre de 2025. Chiapas reportó el mayor incremento anual, con 1.7 puntos porcentuales, al pasar de 59.2% a 60.8%. Campeche subió de 33.2% a 34.8%, mientras que Yucatán pasó de 26.5% a 28.0%; en ambos casos, el aumento fue de 1.5 puntos.
También se registraron alzas en Baja California Sur, Quintana Roo, Jalisco y Colima, con variaciones de entre 0.3 y 1.3 puntos porcentuales.
El balance del primer trimestre muestra una mejora extendida en el país, pero con contrastes relevantes. La pobreza laboral bajó en la mayoría de los estados y el ingreso real creció a nivel nacional; al mismo tiempo, el sur mantiene los niveles más altos y cinco entidades continúan por arriba de 40%. La lectura territorial sigue siendo indispensable para entender el alcance real de la reducción.


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