El Gobierno de México prepara un cambio constitucional que modificaría los requisitos para ocupar algunos de los cargos políticos más importantes del país. La iniciativa anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum plantea que quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México tengan exclusivamente la nacionalidad mexicana.
Esto significa que una persona con doble nacionalidad tendría que renunciar a su otra nacionalidad si pretende ocupar alguno de estos cargos. La propuesta será enviada al Congreso de la Unión y, al tratarse de una reforma constitucional, todavía deberá ser discutida y eventualmente aprobada antes de entrar en vigor.

¿Qué propone exactamente la iniciativa?
El planteamiento busca establecer en la Constitución que las personas que pretendan ser presidente o presidenta de México, gobernador o gobernadora de alguna entidad, o jefe o jefa de Gobierno de la Ciudad de México, no puedan conservar simultáneamente otra nacionalidad.
Actualmente, México reconoce la posibilidad de que sus ciudadanos tengan más de una nacionalidad. La iniciativa no pretende eliminar ese derecho de manera general, sino establecer una condición específica para quienes busquen desempeñar estos cargos públicos.
Por lo tanto, una persona mexicana con una segunda nacionalidad podría conservarla normalmente, pero tendría que renunciar a ella si quisiera acceder a alguno de los puestos contemplados por la reforma.

¿Por qué el Gobierno quiere realizar este cambio?
La explicación presentada por el Gobierno federal gira alrededor de un principio: que quienes encabecen los principales gobiernos del país mantengan exclusivamente un vínculo jurídico de nacionalidad con México.
“Buscamos garantizar que toda persona mexicana que desee ser presidente o presidenta de la República, gobernador, gobernadora, jefe o jefa de Gobierno, deba ser solo mexicano, no tener ninguna otra nacionalidad”, explicó Sheinbaum al anunciar la iniciativa.
De acuerdo con la mandataria, el objetivo es asegurar que “el interés de México esté por encima de cualquier otro”, evitando que quien ejerza uno de estos cargos mantenga simultáneamente un vínculo de nacionalidad con otro Estado.
La medida se concentra particularmente en puestos ejecutivos con amplias responsabilidades políticas y administrativas: la Presidencia dirige el Gobierno federal, mientras que las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno encabezan los poderes ejecutivos de sus respectivas entidades.
¿La medida ya está vigente?
No. El anuncio realizado por el Gobierno de México corresponde a una iniciativa de reforma constitucional, por lo que su presentación no modifica automáticamente las reglas actuales.
El proyecto deberá pasar por el Congreso de la Unión y cumplir con el procedimiento establecido para modificar la Constitución. Solo después de completar ese proceso podría convertirse en una nueva disposición constitucional.
De aprobarse en los términos anunciados, el cambio establecería una regla clara para futuros aspirantes: quienes busquen gobernar México o alguna de sus entidades tendrían que mantener exclusivamente la nacionalidad mexicana.
Fuente: Gobierno de México / Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal

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